AL CALOR DEL HOGAR

Llega el frio y la gente se refugia en sus casas, se abriga (a veces en exceso) pero pocos buscan el “calor” del hogar.

Un no parar

La familia, los críos, tu pareja, los abuelos, el entrar y salir de amigos, visitas, la mascota…. Todo hace hogar, ello viste nuestras paredes de calor humano, de recuerdos, anécdotas y momentos, todos ellos irrepetibles.

Todo se puede

Claro que no todos tenemos una chimenea en casa, pero los que si, saben del poder aglutinador de la misma, en algún momento, todos los miembros de la casa acabarán a su alrededor.

Porque todo se puede, solucionar, hablar, discutir e incluso concluir, delante de ese calor especial de unas buenas brasas.

Algunos de los mejores pasajes siempre los escribí al ladito de mi chimenea, dándome calor y arropando mi prosa de calidez y buen tono.

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